jueves, abril 14, 2011

Tocar de oído...

Este posteo está dedicado a la linguista Clauchis... ella ya sabe la razón...
Siempre me consideré una persona amante de los idiomas... en general... Hay un sólo idioma que odio, y no me pregunten por qué... El portugués... Pueden estar diciendo la palabra prácticamente en español... que el sólo saber que me están hablando en portugués yo no la entiendo... Es más fuerte que yo....

Hay pocas cosas de las que puedo sentirme realmente orgullosa, y una de ellas es tener muy buen oido para los idiomas... De tanto escuchar coreano, y sin haber estudiado nunca auqnue ganas no me faltan... lo que falta es tiempo, había algo que hace tiempo me es´taba dando vueltas por la cabeza... era que sonoramente un montón de palabras como humano (hombre/mujer), cuerpo, vivir/vida, y amor sonoramente tenían el mismo comienzo, es decir la misma raíz...
Hace tiempo que esto rondaba mi cabeza, y como mis pensamientos, relaciones y curiosidades son tan particulares y tan poco lineales finalmente pude darme el gusto de investigar un poco el tema... ya que de puro vasco que llevo en la sangre (entre otras mezclas químicas cuya combinación resulta mortal para los seres que me rodean) no pensaba quedarme con la intriga y no comprobar que al menos "tan errada" no estaba... y no lo estaba... Encontré algunos detalles sueltos... y aquí va...
Copio en su mayor parte textos de origen religioso... de blogs religiosos de coreanos (o descendientes de coreanos) hispanoparlantes... Pero el que más me gusto fue este estudio traducido al castellano, de un coreano. Pero las lenguas asiáticas tienen tanta representación e imaginación en sus símbolos (ideogramas o fonemas en realidad) que me encantó la forma de presentación que hacían algunos de ellos... y aqui está... de la web directo a su ordenador... (esto sonó muy gallego no??)
En coreano la palabra hombre (saram – 사람) en realidad significa “el ser que vive”. Es aún más llamativo que compartan la raíz (sar, ren en chino... que de hecho tiene exactamente el mismo caracter) las palabras hombre (saram – 사람), vivir (sarda – 살) y vida (sarm – 삶). Ningún ser vivo, excepto el ser humano, es llamado “el ser que vive” (saram – 사람), y es indistinta tanto para el hombre como para la mujer.
Más interesante todavía fue notar que los verbos vivir (sarda – 살다) y quemar (sarûda – 사르다) también compartían la misma raíz. En rigor, sarûda – 사르다 significa más que simplemente quemar. Significa quemar hasta la destrucción total. Así, hombre sería el ser que se consume por el fuego. Como un ejemplo, entre otros, de relación entre los conceptos vivir y quemar, podemos citar el verbo revivir (saranada – 사라나다). El sentido original de este verbo es reavivar el fuego que se estaba extinguiendo, pero se aplica también al reverdecer de un tronco seco y al superar un estado próximo a la muerte.
A simple vista (en este caso a simple oída) la palabra amor (sarang – 사랑) procede de la misma raíz que hombre, vivir y quemar. O sea que la actividad propia del hombre (saram – 사람) sería dar amor (sarang – 사랑). El hombre sería el que quema su propia carne hasta la destrucción total para amar y por amor.
Y pensar que solo partí de algo que me sonaba parecido... y que por vasca se me puso en la cabeza...
Linguista no soy ni mucho menos, y seguramente hay muchos entendidos que puedan explayarse sobre el tema... porque en cuanto a terminología, ráíces y orígenes las lenguas asiáticas son muy complicadas...
Pero a oído y sentido.. en cuanto a idiomas.. no me van a ganar!!


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